Les digo que, si no es para hacer trampa, hacer fraudes o calcular moches, las matemáticas no se le da a la actual oposición.

¿Cuántos autos hay en México?

¿Cuántos celulares?

En un país donde tener un auto es un lujo, el echarles en cara a muchos que tener un vehículo de lujo es a base “de trabajo y esfuerzo”, y recalcar que “no es algo que se regalé”; equivale a una mentada de madre. Una mentada de madre donde la mayoría la va a recibir, debido a que el 90% de los mexicanos tenemos celular. Pero el 80% de los mexicanos padece pobreza salarial.

Esto es, a pesar de trabajar, y trabajar muy duro, a muchos no les alcanza su salario para vivir. Vamos, a millones no les alcanza ni para poder hacer 3 comidas al día.

Sí, sacar vehículos demuestra en apariencia una “fuerza”. Pero los vehículos no votan. La gente sí. Y, por cada vehículo, había autobuses urbanos y sistemas de metro con gente que duplican, triplican o cuadruplican a los que fueron en sus vehículos. Yo no sé quienes sean los genios que planearon esto. Pero, que me vean a mí como oposición en un auto de lujo, es una pésima propaganda. Pero hacer burla porque otros ciudadanos no tienen auto de lujo, sin hacer un ejercicio de introspección y de autocrítica para aceptar que yo fui partícipe de esa desigualdad, es un suicidio político. Un suicidio que menospreciaron porque pensaron que muchos no se iban a dar cuenta.

De nuevo, números. ¿Cuánta gente tiene celular? ¿Cuántos tienen autos? Antes de hacer cualquier movimiento, necesitas saber que los números estén a tu favor. De lo contrario, puedes pensar que tu movimiento fue exitoso porque te sirvió de catarsis en el momento. Pero dejaste un mal sabor en muchos que te vieron desde un autobús urbano, o que estaban tomando el metro para ir a su trabajo o a su hogar. Sin internet, tal vez no hubiese pasado nada. Pero al revisar su internet, estos proletariados que tanto desprecias vieron tus burlas porque no tienen un vehículo de lujo. Y aquí, te metiste en un problema. Porque estos proletariados son mayoría. Y ahora, sus votos sí cuentan. Así que, si no cambias tu forma de contar, oposición, vas a seguirte llevando chasco tras chasco. Por mí, no hay problema. Solo no vayas a decir que no te lo dije previamente. Gracias.

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