Pensaba volver a comparar a los corruptos de antes con los corruptos de ahora, según la oposición. E iba a empezar con el más emblemático para ellos, Bejarano. Pero he subido tantas veces el motivo por el cual fue procesado, y el motivo por el cual fue liberado, que me doy cuenta de algo: la oposición son unos idiotas. Y no porque tengan un cociente (o coeficiente, según algunos) intelectual bajo. Nada más lejos de la realidad. Simplemente, su odio visceral les impide ver, analizar y procesar la realidad.

Vamos: si les quitamos sus mitos, su “cultura” opositora se pierda, y, por ende, deja de tener sentido ser de oposición. Bejarano, Gordillo, Gómez Urrutia: todos enfrentaron procesos, en algunos casos, todos enfrentaron procesos largos. Y salieron libres.

La oposición de inmediato empezó a vociferar “corrupción”. Pero resulta que esos jueces llegaron a sus puestos gracias a esa oposición.

Así que todo hacía pensar en persecución política. Con Bejarano, para golpear a AMLO. Con Gordillo, para poder imponer la reforma educativa. Con Gómez Urrutia, para poder imponer la reforma laboral. Nadie se atrevió a decir “persecución política”, mejor esperamos a que actuará el poder judicial.

Pero con Lozoya, con Collado, con Robles, la oposición de inmediato saltó a gritar “persecución política”. No fueron para esperar los dictámenes del poder judicial. ¿Qué el poder judicial está corrupto? ¡Pero por supuesto! ¿O a poco piensan qué el crimen organizado solo tiene dinero para imponer un secretario de seguridad? ¿A poco piensan qué no lo tiene para imponer jueces?

Pero sucede algo muy simple. Si hubieran continuado con las persecuciones políticas, en el caso de Bejarano, de Gordillo o de Napo, hay instancias supranacionales que hubieran marcado dicha desviación. Como la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la cual está persiguiendo a Peña Nieto por las violaciones a los DDHH realizadas sobre los habitantes de Atenco.

Porque la persecución política es una violación a los DDHH.

Y, si Lozoya, si Collado, si Robles sufren de dicha violación, pues la oposición puede interceder por ellos ante esa instancia. Si no lo hace ¿por qué será?

Ahora, Bartlett (dejé lo mejor para lo último). Ha sido acosado a base de puro periodicazo, por una familia que lo culpa de la muerte de su patriarca. Pero que nunca han aportado pruebas (Los Loret de Mola). Algo que ocurrió desde los 80, pero solo hasta que Bartlett tomó posesión como director de la CFE, y planteó que iba a poner orden, fue cuando se acordaron de sus reclamaciones.

Su hijo y Bartlett siguen siendo investigados por la Fiscalía, pero existe la posibilidad, y muy alta, de que no haya delitos que perseguir. Como tampoco los hay si las constructoras que AMLO utilizó para el segundo piso concursan ahora para Santa Lucía, o para el Tren Maya.

Porque si tienen sus papeles en regla, y participaron según lo indica la ley, nadie puede negarles su DERECHO a participar. Así como muchas constructoras que fueron las “favoritas” de la oposición, también están trabajando ahora en esos proyectos. Porque ya sea que trabajarán con unos o con otros, son los únicos que tienen la CAPACIDAD para poder competir y hacer esas obras. Y si de repente entrarán constructoras “nuevas”, eso sí sería más que sospechoso.

La CONCAMIN dice que Bartlett miente. Bueno, la oposición dice que la 4T es una mentira. Veamos. Si los recibos de luz bajan, quiere decir que ahora la CFE sí está recibiendo el dinero que antes perdía con los generadores privados de electricidad. Si la luz sube, la 4T va a ser enviada al basurero de la historia. Esto es más que simple.

Por último: le están pidiendo cuentas a López Gatell por tener más fallecidos por el COVID-19 que Perú o China. Curioso: ambos países impusieron el estado de excepción (Ley marcial) en sus países. En México, se dejó a la voluntad de la población, como en Suecia. Pero a diferencia de Suecia, el 80% de los mexicanos viven al día gracias a los 40 años de neoliberalismo que padecimos. Así que, o salían para buscar comida, arriesgándose a contagiarse, o se morían de hambre dentro de sus hogares (los que tengan hogar). Si eres médico, solo te pido un favor: ponte en los zapatos de tu amigo el ingeniero que tiene un negocio de computadoras, o de tu amiga que tiene un restaurante, antes de opinar. Así que, como pueden ver, el debate sigue. Pero la verdad, sigue brotando también. Gracias.

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